miércoles, 24 de noviembre de 2010

Amanecí en Asturias


Buscando la mujer que quiero
amanecí un día de enero
caminando por las calles de Oviedo.

Me contó el viento que paseaba a orillas del Nalón,
pero un Gaitero juró verla nadar en las playas de Gijón;
que arrastraba los pies tristes, taciturna
 entró a la mar y salió vistida el cuerpo
con túnicas de algas marinas.
Amanecí cual pequeña brisa
dentro de una garganta de campanas
de donde vuelan premoniciones de palomas.
Amanecí en  Asturias; paraíso aromado de sidras
coronado de azañas de robles, itinerario de gitanas.
Era ebria; la lluvia y el cielo.
Amanecí en Asturias, amanecí en un sueño…
Y un amanecer de abril la encontré
mirando el alba desde un hórreo
donde el recuerdo es pequeño
donde un abrazo es eterno
igual que la amistad.

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