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jueves, 13 de julio de 2017

Breve que te quiero breve


Verdad y media. 300 aforismos
Antología de aforismos españoles del S. XXI (2001-2016)
Selección de León Molina
La Isla de Siltolá, Sevilla, 2017

 En estos últimos años, la presencia de libros de aforismos en las librerías ha ido en aumento. Muchas editoriales (Renacimiento, Cuadernos de Vigía, Tusquets, Devenir…) han decidido apostar por este género porque hay autores contemporáneos que dedican su tiempo a escribir aforismos y tienen muchos seguidores en los medios sociales. La mayoría de ellos son a su vez lectores habituales del género, como el poeta cubano León Molina (San José de las Lajas, Habana, Cuba 1959), quien en Verdad y media reúne los aforismos de más de ochenta autores. Este  libro es una selección de Verdad y media. Antología de aforismos españoles del siglo XXI (2001-2016), publicada en la misma editorial, antología mucho más extensa.
Esta antología de una antología más extensa agrupa a aforistas contemporáneos, a muchos de los cuales podemos seguir en las redes sociales. Pienso en Andrés Neuman, Antonio Rivero Taravillo, Erika Martínez, José Luis García Martín, Lorenzo Oliván, etc. Ellos regalan al lector aforismos casi diariamente.
Sin duda, se trata de un libro que incluye a los mejores aforistas de hoy. La sabiduría de estos aforismos toca temas de arte, crítica literaria, filosofía (pienso en Manuel Neila), moral, ciencia (conocidos son los aforismos de Jorge Wagensberg), incluso los temas más cotidianos. El uso de la ironía es frecuente, y el lector lo agradece. En fin, los temas más variados se pueden encontrar en esta hermosa edición que cabe perfectamente en el bolsillo del lector.
Quizá falte una nota breve nota biográfica de cada aforista, algunos de ellos desconocidos. Supongo, que el lector lo puede googlear si descubre algún autor que le interesa especialmente.
Cada lector podrá encontrar el aforismo que le llegue y que le invite a continuar hasta llegar al final y sentir que aún tiene ganas de seguir. Y es que la riqueza de estos aforismos radica en la capacidad de hacernos reflexionar sobre el lenguaje, el hombre, la literatura y la vida misma, sin dejar de cautivarnos.
Termino con algunos ejemplos. Luis Arturo Guichard: «La próxima vez que alguien me hable de la grandeza en la derrota voy a apalearlo hasta que se sienta inmenso». Rafael del Hierro: «Si el placer es la salud del cuerpo, la alegría es la salvación del pensamiento». Miguel Ángel Arcas: «Se equivocan quienes piensan que lo real no hay que inventarlo». Karlos Linazasoro: «El desterrado posee más tierra que el tirano». Gabriel Insausti: «Puede que el matrimonio sea un error. Lo importante es que los dos cometan el mismo error». Karmelo C. Iribarren: «Frente al amor eres un niño con una espada de juguete».

 

                           [Reseña publicada en la revista Clarín, nº 129]

martes, 31 de mayo de 2016

Las breverías de Aitor Francos

Aunque Aitor Francos ya había ofrecido en revistas algunas muestras de su capacidad aforística (como la aparecida en el número 5 de Anáfora), Fuera de plano (Cuaderno de Vigía, 2016) es su primer libro de aforismos y ha sido premiado con el iii Premio Internacional José Bergamín de Aforismos, el único concurso de este género que  se organiza en España.
Están en auge los libros de aforismos. Impulsado quizás por las redes sociales, este género goza al parecer de muy  buena salud. Pero, como en todas las cosas, muchos son quienes lo cultivan, pero pocos los aforistas que nos logran convencer. Para ser un buen aforista se necesita muchos ingredientes para no cansar con lo monótono. Gusta al lector la variedad temática, lo irónico, lo poético, lo chistoso —pero sin pasarse—, lo inteligente —sin pretender ser filósofo—, lo anecdótico, etc.
Aitor Francos ha entrado con buen pie en estas breverías. Maneja muy bien los trucos, las técnicas y el arte de los aforismos, en los que descubrimos al poeta, al lector, al crítico, al observador de la sociedad, al ser humano, preocupado por la literatura, pero también por lo social, por la política incluso. En algunos casos, los aforismos de Aitor Francos son una confesión al lector. Y no pretende ser moralista en ningún momento. Solo busca ofrecer un punto de vista distinto a los demás.  
Destaca la variedad temática del libro. Abundan los aforismos donde se reflexiona sobre la poesía. Aitor Francos es, ante todo, poeta. En su libro Las dimensiones del teatro, se puede encontrar algún que otro verso aforístico. En Fuera de plano, el autor nos ofrece todo lo que piensa sobre la poesía. Podríamos seleccionar lo que escribe sobre este género y tendríamos su poética y los principios fundamentales. Cito algunos: “La poesía es la esterilización de la realidad”, “La poesía que dice lo que es, especula”, “En poesía las cosas hablan como en una confidencia policial”. Para el autor, la poesía es el fin y no el medio del quehacer literario, es lo que más le motiva escribir.
En algunos aforismos, se deja traslucir la vena crítica de Aitor Francos: “Hay poetas que consiguen lo imposible: borrar la poesía del poema”. Lástima que no nos diga quiénes son esos poetas. Reflexiona asimismo sobre el propio acto de la escritura: “Saber lo que no hay que escribir es una forma superior de corrección”. O este otro: “Escribir es como buscar a un prisionero en un espejo; cuando lo encuentras no tienes posibilidad de liberarlo”.  
Destaca en sus aforismos la presencia de la palabra “espejo”, sobre la que el poeta reflexiona bastante. Y es que nuestro autor no duda en observarse a sí mismo. Se deja ver que en el acto de razonar hay una forma contemplación del yo, o más bien, una forma de diálogo con nuestra conciencia que es otra forma de mirarse uno mismo: “Mantenía tal devoción por los espejos que su doble ya había solicitado una orden de alejamiento”. Tiene que ver con el juego de espejos también lo paradójico de algunos de sus aforismos: “El lector que sabe lo que busca es ese que aún sigue buscando”.
Aitor Francos sabe que lo mejor de la lectura y del viaje es la lectura y el viaje mismos. Al final, la presencia de los espejos no es más que una forma de buscar un punto de vista distinto.
La variedad temática, el tono irónico, la inteligencia clara, aunque a veces nos parece algo rebuscadamente filosófico y místico (“Hay dos posibilidades de llegar a la luz, no viendo lo claro y no viendo lo oscuro”). En estos casos nos apresuramos a saltar de línea.  
Como en todo libro aforístico, también en Fuera de plano encontramos aforismos sobre aforismos: “Los aforismos son como granos de maíz echados en una sartén con aceite hirviendo. Sabes que antes o después algunos de ellos van a saltar a tus ojos en forma de palomitas, y que otros no explotarán y quedarán tristemente quemados”. Pero lo mismo podríamos decir de otros géneros. En el caso de Aitor Francos, de la sartén de Fuera de plano podemos asegurar que la gran mayoría explotarán hechos palomitas y dejarán en el paladar y en la inteligencia un buen sabor.

 

domingo, 4 de octubre de 2015

Líneas sobre el agua

"Qué afortunada es la gente que puede ayudar a los demás".

"La luz me encandila, la oscuridad me inspira".

"Es un picor molesto el sueño, que si no lo rascas, no te deja en paz".

"Solo la inocencia es perfecta".


sábado, 11 de julio de 2015

Motivos personales


Literatura en pequeñas dosis encontrará el lector en Motivos personales, el segundo libro de aforismos del poeta y crítico literario José Luis Morante. Con este volumen, la editorial La Isla de Siltolá inicia una colección dedicada exclusivamente a publicar aforismos, género que ahora se ha puesto muy de moda y que casi todos los autores empiezan a cultivar. Tal vez porque son idóneos para citarlos en las redes sociales y para memorizarlos. Pero sobre todo porque se suele decir que lo breve seduce y nos recuerda a la felicidad (que suele durar poco).
José Luis Morante nos descubre en este libro no solo sus ideas más brillantes, sino también algo de su poética. Nos revela lo que él entiende por literatura; sus muchas lecturas y publicaciones sobre el tema avalan sus afirmaciones.
Los aforismos que encontramos en este libro buscan una definición nueva de las realidades o simplemente precisarlas, porque cuantas menos palabras la idea más se expande. Esa es la cuestión y Morante lo sabe. Pocas palabras generan mayor chispazo en la conciencia del lector.
          ¿De qué hablan los aforismos de este libro? En general, los temas giran en torno a la literatura y sus alrededores. Habla, por ejemplo, del propio aforismo (“Los aforismos  son tablas de ejercicios para mantener activo el pensamiento”), de libros (“Libro: Luz y abrigo”), de la poesía (“La poesía es el lenguaje de un yo de cristal, opaco y frágil”). Sobre la crítica literaria, arte que el propio Morante domina, irónicamente escribe (“No es un crítico sino un fiscalizador de prestigios, un policía literario”), de los autores que admira y de tantos otros temas que ocupan su vida, como la crítica social (“El nacionalismo convierte la universidad en una escuela de patriotas”).
En este libro también encontrarnos aforismos que podrían ser microrrelatos (“Cansada de fingir, me dejó ver su versión original y estaba llena de óxido, como la chatarra”) o poemas breves.
Aforismos, frases brillantes, a veces irónicas (“La ignorancia no necesita de mapas; está plagada de referencias topológicas”), reflexivas, sugerentes, concisas, conforman Motivos personales.
En estos textos breves, cada palabra tiene una función que debe cumplir: asombrar (y educar) al lector. Con lo mínimo, disfrutar (y aprender) al máximo. En fin, impresiones, chispazos con los que José Luis Morante ilumina nuestra conciencia literaria.



[Publicada en el nº 5 de la revista Anáfora]

jueves, 1 de mayo de 2014

Javier Almuzara y el don de la palabra

Con el motivo del 92º aniversario del nacimiento del poeta y lingüista Emilio Alarcos Llorach, el poeta Javier Almuzara dio el pasado 28 de abril una conferencia en el Aula Magna de la Universidad de Oviedo titulada "La poesía: la música que piensa". Al conferenciante lo acompañó el crítico literario José Luis García Martín y la directora de la Cátedra Emilio Alarcos, Josefina Martínez.
En nombre de la Cátedra, que lleva trece años de actividad, Josefina Martínez empezó dándole las gracias a Javier Almuzara y recitando luego algunos versos de Jorge Guillén. "Son muchos los talentos de este admirable hombre. Es un excelente poeta, su poesía es de hermosa sonoridad", dijo la directora de Javier Almuzara. "Javier Almuzara es ejemplo vivo de una vocación literaria", siguió recalcando. Y es que Javier Almuzara fue alumno de Josefina Martínez en la Universidad de Oviedo. "Era un joven educado, discreto, que siempre iba por libre en las disciplinas", recuerda la directora, quien intentó guiarle para que se encaminara hacia la gramática de la lengua española. “Mal intento”, bromeó al final.  “Lo que a él le interesaba era la otra gramática, la  de las emociones, la peripecia humana”, sentenciaba antes de cederle la palabra a José Luis García Martín.
Por su parte, García Martín recuerda que conoció a Javier Almuzara allá por el año 1989. “Yo vi su primer poema”, dice orgulloso. Y es que Javier Almuzara lleva escribiendo y publicando poemas veinticinco años. Y pronto aparecerán dos libros con el sello de la prestigiosa editorial Renacimiento. Después de referir algunas anécdotas literarias, García Martín resume en tres palabras a Javier Almuzara, una es Poesía. “Es un poeta de tradición clásica”, afirma. Javier Almuzara escribe sonetos, epigramas, décimas, poemas con rimas, con métrica, con ironía, poemas que conectan con la fábula. Sus maestros fundamentales son: Horacio y Omar Jayyam. La segunda palabra que define a Almuzara es Música. “Javier Almuzara habla de la música con la pasión que da el conocimiento”. Es amante constante de este tipo de arte y contagia su amor por la música. Y la última palabra es Entusiasmo. “Es un entusiasta de aquello que admira, de aquello que ama. Y sabe transmitir ese entusiasmo”, explica García Martín quien lo conoce mejor que nadie.
Después de las bellas palabras de Josefina Martínez y José Luis García Martín,  Javier Almuzara no puede ocultar la alegría. Su semblante, sus esquivas y movedizas cejas negras, sus gestos, delatan la alegría de estar rodeado de tan buenos admiradores.
Los aplausos del público aún no cesaban cuando quiso mostrar su agradecimiento a la Cátedra Emilio Alarcos.
“El nombre de Emilio Alarcos a mí solo me trae satisfacción”, empieza confesando el poeta. Y es que Javier Almuzara fue ganador del II Premio Alarcos de Poesía en el 2003 con el libro Constantes vitales. Es además un gran lector de los ensayos del filólogo homenajeado.
Javier Almuzara es un excelente articulista, colabora semanalmente en Asturias Diario, donde habla de arte, de música, de literatura, en fin, de todo lo que él sabe. Su prosa siempre está entreverada con algún aforismo.
Antes de su conferencia, Javier Almuzara leyó y comentó un poema elegíaco de Emilio Alarcos para homenajearlo.
La conferencia estaba tan llena de metáforas brillantes que era imposible aburrirse. Como maestro que es, nos hizo sentir a todos los presentes alumnos suyos. 
Javier Almuzara dice que suele escribir los poemas en cualquier parte, siempre lleva consigo una libreta para anotar sus ocurrencias. Pero la inspiración le acompaña sobre todo en sus viajes, como por ejemplo, en una excursión a Grecia. “Era un atardecer maravilloso en la isla de Siros”, rememora. Describe poéticamente el lugar, como un locus amoenus, y el momento en que la musa iba a dictarle unos versos. “Todo era perfecto en aquel instante y luminoso” cuando se le ocurrió un poema y lo dejó grabado sobre una pizarra de una capilla blanca frente al mar. Los versos del poema dicen así: “Luz y silencio. / He venido a encontrarme / con lo que llevo dentro”, recita.
Como alumno, he anotado de forma apresurada unos apuntes que merecen sin duda la pena de ser guardados en la memoria. Cito a continuación algunas de sus frases:
“La concisión obliga a ser preciso, aunque la concisión no garantiza la exactitud”
“Más vale soneto forzado que ciento volátil”.
 “Escribir poesía es un proceso de descubrimiento. La forma poética forma parte de esa revelación y está al final del proceso, no en su punto de partida. Lo que tenga que decir el poema además será un proceso irreductible incluso para el propio poeta, o no merecería la pena el viaje a esas tierras remotas con vocación de nuevo continente”.
“Deja de haber sido buen escritor quien termina siendo malo”.
“La poesía puede cantar sin alzar la voz”.
“El aliento poético no debe confundirse con la respiración de la prosa”.
“Despojar a la poesía del manto retórico no es desnudarla de artificio”.
“Puede hacerse poesía de la prosa, pero nunca prosa de la poesía”.
 “Lo que busco en poesía, como creador y lector indistintamente, es ligereza sin frivolidad, gracia sin vulgaridad, hondura sin hermetismo, inteligencia sin aridez y emoción sin patetismo”.
“Escribir poesía es un arte en dos tiempos. El proceso debe iniciarse sin fiscal y el oficio solo debe terminar sin abogado defensor. Es decir, que hay que escribir sin trabas y corregir sin piedad.”

domingo, 18 de noviembre de 2012

Frutas de jardines ajenos XIV

El hambre azota las neuronas.
                María Zaragoza

Vivir es dar un nombre a la memoria.
                Luis Jiménez-Clavería

El desarrollo de la personalidad es una larga paciencia.
                Horario Quiroga

El amor que no esperabas siempre es más puro.
                Marcos Tramón

No importa el frío si el amor arropa.
                Jesús Orta Ruiz

Hay algo más triste en el mundo
que un tren bajo la lluvia?
                Pablo Neruda

El humor debe ser una mezcla perfecta de ternura y crueldad.
                Eduardo Mendoza

El principal enemigo del talento es la inteligencia.
                Eduardo Mendoza

Como decía mi maestro Baroja: “no sabe el que no bebe el vino de las tabernas”. Me gustan muchos transportes públicos, ir al mercado, hablar con los taxistas, pelearme sobre fútbol. Todo esto es imprescindible para conocer puntos de vista, escuchar las voces y la realidad del lenguaje.
                Eduardo Mendoza

El azar es un espléndido evocador de la memoria y un gran aliado de la imaginación.
               Fundación del Español Urgente

domingo, 22 de julio de 2012

Javier Almuzara, el aforista

El poeta Javier Almuzara (Oviedo, 1969) acaba de publicar Catálogo de asombros, (Editorial Impronta). El libro está divido en tres partes: ensayos líricos, variaciones musicales y ensayos biográficos. Javier Almuzara, a quien las musas siempre eligen, sabe tratar con mimo las palabras, y es uno de los escritores que casi habla como escribe, es decir, de maravilla. Quienes lo conocemos solemos imaginarle como un personaje de una obra de Shakespeare. De la lectura deleitosa de su libro he ido seleccionando los aforismos que copio a continuación. Confieso que esto de seleccionar aforismos es la mejor forma de participar con la obra del escritor. Yo voy coleccionando pensamientos, así aprendo de los mejores. Esta vez mi profesor se llama Javier Almuzara.

PALABRA Y OBRA
Más vale soneto esforzado que viento volátil.
                                               *
Escribir poesía es un proceso de descubrimiento.
                                               *
Un triste epílogo estropea todo el libro.
                                               *
Hay que escribir sin trabas y corregir sin piedad.
                                               *
La tinta se confunde con la propia sangre cuando la vertimos de nuestro puño y letra.
                                               *
La memoria solo convoca a la vida cuando la vida llamó a la literatura.
                                               *
La tragedia de la vida, por pequeña que sea, es épica suficiente para el canto.
                                               *
Nunca pasa nada extraordinario, pero siempre queda algo inolvidable.
                                               *
Y la poesía es el aliento creador que da vida a la prosa.
                                               *
Entonces no era ni realista ni idealista. Vivía los sueños y soñaba la realidad.
                                               *
La belleza es imperfección con encanto.
                                               *
Los libros me han acompañado siempre. En los buenos tiempos, embelleciendo mi alegría; y en los malos, enriqueciendo mi soledad con otras vidas.
                                               *
Yo nunca me baño dos veces en el mismo libro.
                                               *
Bebo por necesidad, pero me gusta quedarme con ganas por placer.
                                               *
Escribo por instinto. Al fin y al cabo nuestro más alto destino es un empeño genético: prolongar la vida, del individuo o de la especie.
                                               *
La perfección no es un punto de llegada, sino de partida.
                                               *
Quien nunca da por acabada una obra siempre termina acabando con ella.
                                               *
La comunicación inteligente suele empezar por un silencio oportuno.
                                               *
La poesía es música que piensa.
                                               *
El poeta es un instrumento, una caja de resonancia que se hace eco de sus propias pasiones, experiencias y lecturas amplificándolas.
                                               *
Escribimos contra la muerte, contra el olvido, contra la ausencia.
                                               *
Convendrá añadir que los pueblos no se distinguen por su fe, sino por la forma de tratar a quienes no la comparten.
                                               *
La pintura es la encarnación de la sombra de una ausencia. No recrea la realidad, sino su recuerdo, su fantasma.
                                               *
Al final, ese borrón de nuestra imagen, nos borra.
                                               *
Solo cuando se hace eco el silencio puede oírse el eco.
                                               *
Si el creador no ha tenido el buen juicio, la paciencia o el escrúpulo de dejar solo lo esencial, el tiempo hará juiciosamente la criba.
                                               *
Los creadores de auténtico talento suelen ser irregulares.
                                               *
Es más fácil salir de la miseria que quitársela de encima.
                                               *
En tierra de nadie todos los caminos son nuestros.

Javier Almuzara

CON LA MÚSICA  A OTRA PARTE

Un avión es una cruz que nos lleva al cielo.
                                               *
El camino escoge, no el caminante.
                                               *
El agua odia las líneas rectas.
                                               *
El amor y la ira nos hacen sentir vivos.
                                               *
Venecia es música celestial. Un paraíso como ese no podía estar en la tierra, así que está en el mar.
                                               *
El recibimiento de una sonrisa no garantiza la fiesta, pero nos invita a ella.
                                               *
La ambición es la altura del alma.
                                               *
Algo que no dicen las palabras puede leerse entre líneas del pentagrama.
                                               *
Una tarde, contemplando la estampa más bella, creí escuchar una gaita a lo lejos; lo suficientemente lejos para que su melodía fuese acariciadora.
                                               *
La música de Mozart armoniza nuestro asombro, es el orden del mundo posible. Vivir en esa luz es una alegría para siempre.
                                               *
Mozart no hizo música, nos hizo música.
                                               *
Las cosas buenas nos hacen falta entenderlas.
                                               *
Las musas no se acuestan con cualquiera.
                                               *
Si los sueños son mentiras, despertar es morir.
                                               *
Cuando el músico sirve a una causa más alta, qué buen criado puede llegar a ser.
                                               *
La idea no deja ser absurda cuando deja de ser idea.
                                               *
La música celestial no procede de las alturas, pero tiende hacia ellas.
                                               *
El amor es una fiesta que siempre se promete eterna, nunca dura mucho y a veces se hace demasiado larga.
                                               *
Hay quienes van a un concierto a oír sus emociones, no a emocionarse con lo que oyen.
                              
VIDA Y MILAGROS

Crear es querer ser otro.
                                               *
El ajedrez es un duelo que hace parecer inteligentes a dos personas sin que digan una sola palabra.
                                               *
Ho hay ventura que no se tuerza ni desventura que no se acabe.
                                               *
Cuando Miguel Ángel daba vida al mármol, no solo extraía de la materia prima lo que sobraba, sino que añadía  lo que faltaba: ligereza.
                                               *
Viajar en tranvía es como ir en tren sin salir de casa.
                                               *
La lectura deja en nosotros el tiempo de su sabiduría.
                                               *
La experiencia lectura multiplica nuestra experiencia vital.
                                               *
No hay más misterio que el milagro de cobrar vida cuando empiezo a leer. Y, sin salir de casa, no salgo de mi asombro.
                                               *
El viaje es el mejor narrador.
                                               *
Yo me conformo con ser feliz de memoria si no puedo aprender nuevas alegrías.
                                               *
Para la nostalgia el presente siempre está en ruinas, y sin embargo es el único lugar habitable del tiempo.
                                               *
Solo es infeliz el que no sabe lo feliz que es.
                                               *
Abre los ojos. Es el momento de estar bien vivo. Tiempo tendrás de estar bien muerto.
                                               *
El frío es la conciencia del esqueleto.
                                               *
A veces pienso que los muertos no se quejan porque solo padecen de aburrimiento.
                                               *
Vivimos para resucitar en la lectura y en la memoria de los otros.
                                               *
Mi tío Nicanor, que sabía todo lo que hay que saber para saber enseñar. Yo soy su obra. Mis poemas son sus nietos.
                                               *
¿De qué veranos vengo para tener tanta luz dentro?
                                               *
La luna es el lunar más sexy de la noche.
                                              



sábado, 14 de julio de 2012

Frutas de jardines ajenos XII

Los moribundos son el aire que
respiramos en tantas ocasiones…
                Jaime Martínez

La inexperiencia es madre de la osadía.
                Emilia Pardo Bazán

Aprender lenguas ejercita una virtud que en España se practica muy poco: escuchar.
                Bartoméu Meliá

No morimos, nos traducen a un idioma mejor.
                José Luis García Martín

Los sueños se resisten a la poda.
                Braulio Ortiz Poole

La muerte habita en las fotografías.
                Braulio Ortiz Poole

Una errante luciérnaga alumbró nuestro beso.
                José Asunción Silva

La única manera de avanzar en arte y de contar nuevas distancias es innovando.
                Ramón Gómez de la Serna

Los sueños se acercaron y me vieron dormido,
se fueron alejando, sin hacerme ruido.
                José Asunción Silva